viernes, 19 de junio de 2020

Confianza- por Julio Olalla -Master Coach-

La confianza es un emoción mas compleja, en términos de que primero hay dos grande terrenos que la confianza va: uno tiene que ver con la confianza que apunta  al tema de la sinceridad, es decir yo confío en ti porque lo que tu me dices yo lo puedo creer, yo confió en ti en lo que me dices porque, lo que me prometes yo lo acepto, yo tengo el juicio  de que tu me hablas desde un espacio sincero, te creo lo que me decís.
En la segunda parte de la confianza tiene que ver con la competencia, tu me puedes decir y prometer algo que yo quiero creer pero puedo juzgarte incompetente para hacerlo,y en ese caso la confianza apunta mas al territorio operativo, confió en ti y en tu sinceridad pero no creo que seas capaz de hacer lo que me estas prometiendo o lo que me estas diciendo, o lo que decís que vas hacer.
Eso son dos espacio importantes de ver,porque no todo en la confianza cae en el espacio ético, hay una confianza que cae mas bien al espacio operativo y en las organizaciones es muy importante distinguir ambas.

Otro territorio de la confianza , es que la confianza es esencial en todo tipo de operación conjunta , todo tipo de colaboración , en todo territorio de coordinación de acciones, sin ella surge un sufrir profundo, que es la duda, pero no es la duda intelectual es una duda existencial, es una duda del otro, y la confianza tiene tres territorios importantes que mirar:

  • la creación de la confianza
  • la reparación de la confianza
  • la reconstrucción de la confianza ( según haya sido lo que ha pasado entre nosotros)
La creación de la confianza tiene actos básicos como el de la veracidad por ejemplo.

La reparación de la confianza tiene el acto básico como la capacidad de perdonar o de disculparnos.

Y la reconstrucción de la confianza tiene que ver con actos magnánimos, como el de aceptar una disculpa, aceptar un perdón y también el de entender que las condenas perpetuas no pueden ser al final justas.

lunes, 8 de junio de 2020

Receta de Pan Casero con Harina común

Hacer pan en casa es algo maravilloso, aunque meterse en ello suele imponer un poco. Asusta leer una receta y encontrarse con términos como masa madrelarga fermentación, etc, pero ese no es nuestro caso. La receta de pan casero con harina común que hoy traemos es todo lo contrario. Perfecta para estrenarse en el mundo del pan y con total garantía de éxito.
Este pan siempre sale bien y no necesita levado. En poco más de una hora esta hogaza que veis en portada estará lista para ser devorada. En su elaboración usamos harina común, la del super de toda la vida, algo que resulta comodísimo. Una última cosa, la levadura fresca se puede sustituir por cinco gramos levadura seca de panadería.

Ingredientes

Para 1 unidades
  • Harina de trigo común, de todo uso500 g
  • Agua templada325 ml
  • Levadura fresca de panadería15 g
  • Sal10 g
  • Azúcar10 g
  • Aceite de oliva virgen extra45 ml

Cómo hacer pan fácil y rápido con harina común

Dificultad: Fácil
  • Tiempo total55 m
  • Elaboración10 m
  • Cocción45 m
  • Reposo20 m
Introducimos el agua templada en un recipiente amplio y hondo y añadimos la levadura fresca, desmenuzada, y el azúcar. Removemos hasta que el azúcar y la levadura se integren por completo.
Añadimos la mitad de la harina y todo el aceite. Removemos bien, procurando aplastar los grumos que se formen, y dejamos reposar durante 20 minutos a temperatura ambiente, cubriendo el recipiente con un trapo limpio. La masa crecerá ligeramente y se llenará de burbujas.
Transcurrido el tiempo de reposo incorporamos el resto de la harina, la sal y removemos hasta que no podamos más, porque se volverá muy espesa. Espolvoreamos la superficie de trabajo con harina y volcamos la masa sobre ella. Nos engrasamos las manos con aceite y amasamos durante un par de minutos.
Paso A Paso Pan Casero Con Harina Comun Y Sin Levado
Formamos una bola con la masa y la colocamos sobre una bandeja de horno cubierta con papel vegetal untado con un poco de aceite. Hacemos dos cortes en la superficie con un cuchillo afilado y, si queremos dar un aire rústico al pan, lo espolvoreamos con harina.
Embadurnamos con aceite el interior de un recipiente amplio y hondo apto para horno (hemos usado un bol de pyrex de 24 cm, pero se puede usar una cacerola o similar) y cubrimos con él la masa. Cocemos en el horno, precalentado a 200 ºC con calor arriba y abajo, durante 45 minutos. Destapamos y dejamos enfriar sobre una rejilla antes de consumir.

REFLEXION